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DESARROLLO SOCIAL Y LIDERAZGO

Acelerador a la reparación

Colombia es ejemplo mundial en reparación de víctimas, pero tiene un desafío de poner en marcha estrategias para la construcción de procesos más efectivos para cumplir sus objetivos.

Acelerador a la reparación
Reparación de víctimas
Representantes del gobierno y de las víctimas, expertos, académicos y organismos multilaterales analizaron los retos de la política de reparación en Colombia en el foro 'La reparación transforma vidas y construye paz’, organizado por Foros Semana, la Unidad para las Víctimas, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Durante el encuentro, realizado el 10 de noviembre en Bogotá, se reconoció la labor de la Unidad para las Víctimas, pero también los desafíos que enfrenta,  que tienen que ver principalmente con la sinergia con otras instituciones estatales, la operación y la capacidad presupuestal.

Según la evaluación realizada por la Universidad de Harvard sobre la Unidad y su papel en la puesta en marcha de las medidas de reparación integral, este es el programa de reparación más amplio y completo del mundo con respecto a tipos de daños, criterios de selección y tipo de reparación. Sin embargo, reconoce que es difícil que se logre la meta de indemnizar a todas las víctimas registradas antes del año 2021. Por esta razón, recomienda prorrogar el plazo y acelerar el ritmo del pago de las indemnizaciones.

Antes del foro se realizaron tres mesas de expertos en Medellín, Pasto y Bogotá en las que organismos internacionales y representantes de las víctimas también debatieron los resultados de la evaluación de Harvard.

Ana María Rivera, subdirectora del Programa de Evaluación y Análisis para el Aprendizaje (EVAL) de USAID, presentó los resultados y dijo que hay que revisar la capacidad de la Unidad para las Víctimas, pues – a su juicio – “tiene muchas responsabilidades”. Para Guillermo Rivera, viceministro de Relaciones Políticas del Ministerio del Interior, la entidad sufre “la mirada sectorial  de la ejecución política y el centralismo administrativo” que se vive en la política nacional y afecta el funcionamiento. Adicionalmente, manifestó que es necesario equilibrar las medidas de la implementación de la ley debido a que se ha dado prevalencia a la reparación individual.

Alan Jara, director de la Unidad para las Víctimas, reconoció que queda camino por recorrer y que la política de víctimas implica un gran esfuerzo, incluido el aspecto fiscal. Por eso es fundamental el apoyo de la academia, la cooperación internacional, los medios de comunicación y la sociedad civil en general. También resaltó que en muchos casos las víctimas se han convertido en protagonistas de procesos en el país. “Los mecanismos de participación las han empoderado de tal manera que hay altos índices de participación en algunos planes de desarrollo municipal”, afirmó.

Reflexionar sobre el papel de la Unidad para las Víctimas y la reparación es crucial en momentos en que se dan pasos contundentes por construir la paz en el país. Peter Natiello, director de USAID en Colombia, dijo que en esta labor es importante el papel de las entidades públicas a la cabeza de los programas de víctimas, ya que ha dejado en las regiones un gran capital técnico, social y fiscal. Sobre esto, Nemesio Roys Garzón, subdirector de Prosperidad Social, indicó que "es importante aclarar las competencias en cada una de las entidades del Estado”.

Los participantes en el foro reconocieron la necesidad de mayores recursos económicos para la reparación, pero también pidieron revisar la eficiencia de los entes estatales que trabajan con víctimas. "Debemos ver si el problema es falta de presupuesto o de la optimización de procesos", planteó Lina María García, coordinadora del Grupo de Proyectos Especiales del Departamento Nacional de Planeación.

En el foro también se presentaron los resultados de una encuesta realizada a 4.300 víctimas. Daniel Castellanos García, subgerente Técnico de Cifras y Conceptos, explicó que el estudio muestra que muchos encuestados están más dispuestos a convivir con desmovilizados de guerrilla y grupos paramilitares que con personas que consuman drogas y alcohol.

Odorico Guerra,  coordinador de la Mesa Nacional de Víctimas, invitó a no revictimizar y pidió más espacio para la participación igualitaria. “Hay víctimas mejor formadas y empoderadas”, afirmó. A este punto, Paula Gaviria, consejera presidencial para los Derechos Humanos, añadió que el desafío es incluir e involucrar a más víctimas.

Planes de 2017

En la primera mesa de expertos, realizada el pasado 24 de octubre en Medellín, Ana María Rivera, subdirectora del programa Eval de USAID y Alan Jara, director de la Unidad para las Víctimas, analizaron los resultados de la evaluación de Harvard junto con funcionarios de las diferentes entidades estatales que participan en el Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral de Víctimas (SNARIV)  y representantes de víctimas.

Rivera dejó claro en su presentación que entre los puntos determinantes de la Ley de Víctimas se debe resaltar su carácter visionario y la intención del Estado colombiano de reparar a todas las víctimas, aunque advierte que esta gran responsabilidad excede la capacidad misma de la Unidad.

De acuerdo con el registro único de víctimas, 12,8 por ciento de la población colombiana está sujeta a asistencia y/o reparación, tasa superior a la de cualquier otro conflicto en el mundo (salvo Perú y Marruecos, ningún otro país ha incluido – como víctima - o reparado a más de 1 por ciento de su población).

El tema de perspectivas de las víctimas sobre la reparación integral fue otro de los puntos expuestos en Medellín. Al respecto, Alan Jara dijo que se definieron cuatro focos en los planes de acción para el año 2017: atención satisfactoria a las víctimas, reparación integral a través de la participación del Estado y la sociedad, posicionamiento de las víctimas para evitar el asistencialismo y  convertir a las víctimas en personajes activos del país y una cultura y acción institucional que fortalezca el trabajo interno desde la Unidad.

 

Mayor coordinación

El 26 de octubre se realizó en Pasto el segundo encuentro de las mesas previas al foro. El encuentro contó con la presencia de los miembros regionales  del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral de Víctimas, organismos internacionales y representantes de víctimas.

Ana María Rivera, de USAID, señaló que según el estudio de Harvard hay una percepción de eficiencia en las indemnizaciones a cargo de la Unidad para las Víctimas, pero que “procesos de otras medidas de reparación y responsabilidad de otras entidades del SNARIV, no tienen los mismos resultados”.

La capacidad y la coordinación interinstitucional generaron debate en la mesa de Pasto. Viviana Ferro, subdirectora de la Unidad para las Víctimas, invitó a reflexionar sobre la participación de cada entidad por tratarse de una política multisectorial y resaltó los avances en el posicionamiento de la política a nivel territorial, incluso desde los mismos planes de desarrollo y el tablero PAT (Planes de Acción Territorial).